El vídeo corporativo que elaboramos para Grupo Tirso estuvo marcado por un amplio proceso de pre-producción. A diferencia de ocasiones anteriores, en las que habíamos reflejado valores corporativos como la productividad o el respeto por el medio ambiente, en esta ocasión la empresa nos propuso un proyecto audiovisual para poner de manifiesto la filosofía de la compañía.

Un aspecto que provocó muchas horas de conversación con el cliente para conocer a la perfección cuál era el alma de la empresa y otras tantas horas de análisis para ver cómo plasmábamos en imágenes toda esa información. Valores como la superación, el esfuerzo o el trabajo en equipo debían quedar perfectamente representados.

Finalmente, optamos por un formato en el que establecimos un símil entre la vida de una empresa y la de un atleta de ultrafondo. El trader y triatleta Josef Ajram, que abraza valores similares a los de nuestro cliente, fue el protagonista escogido para protagonizar la historia audiovisual que íbamos construir en torno a las palabras de Javier y Roberto González Portilla.

La apretada agenda de Ajram comprimió los tiempos ya que solo dispusimos de 36 horas para realizar la grabación. Asimismo, trabajar en un entorno como Picos de Europa supone un extra de exigencia. En ese sentido, nuestro trabajo comenzó con una jornada previa de localización de exteriores y la posterior elaboración de un exhaustivo plan de trabajo. Definimos cada secuencia de grabación en función tanto del tiempo disponible como de las condiciones de luz.

Fue una grabación intensa pero muy coordinada. Grabamos planos de todo tipo y en diversos escenarios: bosques, zonas más escapadas, miradores y caminos. Nuestro equipo y Ajram encajaron muy bien y el trabajo se desarrolló sin apenas incidencias.

Durante todo el proceso hicimos valer el claim que preside el vídeo. Y es que este proyecto no hubiera sido posible sin la “Fuerza de un equipo”.